Los 6 rasgos que caracterizan al emprendedor español

España sin ser un país eminentemente emprendedor, si tiene una importante calidad en sus emprendedores. Un buen número de los emprendedores más exitosos de los últimos años son de nacionalidad española.

Aún con un constante crecimiento todavía contamos con una cantidad pequeña de emprendedores respecto a otros países, España aporta la calidad de estos. Esto presenta un mayor valor al emprendimiento de este país si tenemos en cuenta los obstáculos que se presentan ante la posibilidad de iniciarte como emprendedor en España.

Un reciente artículo publicado en ‘msn.con’ expresa que “quizá quienes se lanzan a la aventura de emprender están hechos de una pasta diferente

 

Perfíl cambiante del emprendimiento

El perfil del típico emprendedor también está cambiando respecto a épocas anteriores, la brecha de género comienza a romperse y cada vez más la mujer española se adentra en el camino del emprendimiento. Además los jóvenes han equilibrado la balanza con las personas que dan el paso de ser asalariados para convertirse en independientes mediante el emprendimiento.

Sin embargo aunque el perfil de emprendedor puede variar mucho, encontramos una serie de factores que comparten a la gran mayoría de personas que conforman el conjunto del emprendimiento en España.

 

Los 6 rasgos diferenciadores del emprendedor en España

 

Emprendedores muy versátiles

Siempre se ha acusado al sistema educativo español de ser demasiado heterogéneo y no apostar por la especialización, lo cierto es que esto es algo que viene muy bien para el desarrollo del carácter emprendedor.

Con frecuencia, quienes se ponen al frente de un negocio no son especialistas en un tema concreto, sino que saben un poco de todo.

Esto hace que puedan asumir un gran número de tareas e incluso que se puedan adaptar rápidamente a todo tipo de cambios. El resultado es una especie de “súper-emprendedor” que es capaz de poner en marcha su proyecto por sí mismo, sin la necesidad de tener que contar necesariamente con un socio o con asesoramiento externo.

 

Los emprendedores españoles destacan por su resiliencia

Aunque aquí tenemos menos emprendedores que en otros países de Europa, la estadística nos demuestra que los españoles que se animan a poner en marcha un negocio son mucho más resistentes frente a la adversidad.

No se rinden a las primeras de cambio y luchan contra viento y marea para conseguir el éxito de su idea.

Esto quizá se explica porque en muchos casos no se emprende por necesidad, sino porque se tiene una verdadera pasión por hacer algo.

Así, nos encontramos con emprendedores que están dispuestos a aprender de sus errores y que no dudan en pedir ayuda cuando la necesitan e incluso invertir en sí mismos si consideran que es lo mejor para su negocio.

 

Creatividad y adaptación frente al cambio

Un carácter demasiado inflexible no una buena aptitud para un emprendedor. Apegarse demasiado a una idea de proyecto y no ser capaz de efectuar cambios o aceptar ciertas situaciones suele dar lugar a un fracaso.

Sin embargo, una de las virtudes que más destacan en los emprendedores españoles es su flexibilidad y creatividad.

La creatividad nos lleva a buscar diferentes soluciones ante un problema, lo que nos hace mucho más flexibles frente a la adversidad y nos permite adaptarnos a los cambios en el entorno.

El hecho de que un emprendedor sea capaz de improvisar puede ser la clave para salvar un negocio que está pasando por dificultades.

 

Carisma para atraer inversores

La financiación es imprescindible para poner un negocio en marcha. Para acceder a ella hace falta contar con un buen plan de empresa, con cifras realistas que permitan ofrecer argumentos sólidos a posibles inversores.

Pero para obtener la confianza de un inversor, no importa si es un banco o un business angel, a veces hay que ir un poco más allá.

El carácter abierto y carismático de los emprendedores españoles hace que sean capaces de desenvolverse muy bien en todo tipo de situaciones. Incluso la persona más tímida aprende después de una primera experiencia negativa y trabaja para desarrollar su capacidad de convicción.

Quizá por ello nuestros vecinos europeos destacan la capacidad de seducción que tienen los emprendedores españoles.

 

Los emprendedores nacionales son valientes

Emprender nunca es sencillo, y quizá hacerlo en España sea algo más complicado que hacerlo en otros países de Europa.

Apenas existen ayudas para nuevos empresarios, y las que hay no siempre tienen un fácil acceso.

La carga fiscal es grande y la burocracia para poner un negocio en marcha puede llegar a ser exasperante.

Y, a pesar de ello, el número de emprendedores sigue creciendo poco a poco. Cada vez son más las personas que se sacuden de encima los miedos asociados típicamente a la puesta en marcha de un negocio y deciden emprender.

 

La frugalidad como un punto fuerte

Ya decíamos antes que el acceso a la financiación no es nada sencillo, esto implica que los emprendedores valoran mucho el capital que tienen disponible y se esfuerzan para invertirlo de la mejor forma posible.

Con lo que en otros países se consideraría una cantidad imposible para empezar un proyecto, aquí nos encontramos con emprendedores que son capaces de hacer malabares y convertir su idea en realidad con muy poco.

La consecuencia natural de todo esto es que los profesionales que están al frente de negocios son, generalmente, muy buenos administradores, porque han aprendido a la fuerza lo importante que es hacer una buena gestión de los recursos disponibles.

 

Otros aspectos a destacar

Con frecuencia el emprendedor se siente como si estuviera en una isla desierta.

No tiene apenas apoyo institucional, el acceso al dinero se le complica y, por si esto fuera poco, no siempre su entorno le brinda todo el apoyo que debería y lo tacha prácticamente de loco por querer jugarse sus recursos en un proyecto de resultado incierto en lugar de apostar a lo seguro y buscar un buen puesto en una empresa o presentarse a una oposición.

Todo esto forja emprendedores con un carácter muy particular y con unas características que no vemos en otros sitios.

Su capacidad de poder hacer más con menos (no solo con menos dinero, también con menos apoyo), hace que sean especialmente resilientes y pasionales, pero también optimistas y solidarios con aquellos que están en su misma situación.

El resultado es un colectivo muy heterogéneo en cuanto a formación, recursos, edad y hasta objetivos que, sin embargo, tiene una gran influencia en el devenir de la economía y consigue ser una de las principales fuentes de creación de empleo.

 

Fuente.: msn.com

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